La dictadura venezolana no tiene nada que envidiarle a las dictaduras militares sudamericanas de los años 70.
El repertorio es el mismo: poder absoluto, libertades cercenadas, proscripciones, represión, miles de presos políticos, tortura indiscriminada y desapariciones forzadas.
El comunicado firmado por los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, Uruguay, México y España tras el secuestro/captura de Nicolás Maduro hace bien en condenar la violación al derecho internacional por parte de Estados Unidos, pero omite toda referencia al régimen venezolano.
Es triste que gobiernos democráticos firmen un texto con una omisión tan grosera.
Y es triste por partida doble en el caso de países que -como Brasil,Chile y Uruguay- hace no tanto padecieron ese tipo de dictadura y hoy callan y miran para otro lado.

