21.7.13

Carta abierta a Víctor Hugo Morales

Víctor Hugo Morales:

Sé que a usted no le importa, pero acabo de publicar una historia de Peñarol para niños. Recién volví de tres días de trabajo en Buenos Aires, donde pasé encerrado en una biblioteca, revisando papeles viejos para otro libro (para adultos) que estoy escribiendo. (Quédese tranquilo: no tiene nada que ver con usted, ni con ningún tema que se le relacione, como el fútbol, la ópera, Roland Garros o los presidentes que agitan banderas de izquierda mientras ellos y sus amigos se hacen millonarios en el ejercicio del poder).
Le cuento esto para que entienda que usted ya es parte de mi pasado. O al menos debería serlo. Créame que así lo deseo de corazón.
Pero llego a Montevideo y tengo decenas de mensajes en las redes sociales comentando las cosas que usted dijo en una entrevista en la radio Océano, en la que se molestó cuando hablaron de Relato Oculto y se puso a darle lecciones de periodismo a Mariano López, uno de los colegas que lo estaba entrevistando. Una periodista amiga me cuenta que usted dijo que Relato Oculto vendió solo 80 ejemplares. Un amigo me dice que usted dijo que soy de derecha, y que debo responderle porque habrá gente que le creerá. Otro me dice que lo escuche, que me divertiré mucho.
Entonces -muy a mi pesar- tuve que escuchar toda esa entrevista larguísima, en la que usted habló sin parar durante horas. Mi amigo, el que dijo que me iba a divertir, se equivocó. No me divirtió nada. Tampoco me sorprendió. No me sorprendió su verborragia (la de siempre,  lo felicito). Ni que intentara descalificar al único periodista del grupo que se atrevió a interrogarlo en serio (siempre hace lo mismo). Tampoco me sorprendió que se pusiera sucesivamente en los roles de profesor (que no es), de víctima inocente (¡qué injusta que es la vida con usted!) y de inmaculado izquierdista (caviar, le faltó agregar).
Usted ya me aburrió. Cuando tenía 12 años me dormía con la radio pegada a la oreja escuchándolo en Hora 25. Hoy no podría. En aquel entonces usted blandía su espada sagrada contra los corruptos del fútbol uruguayo. Hoy blande una espadita de plástico fluo en defensa de su Sacrosanta Imagen. Me da un poco de pena y de vergüenza ajena.
El lío comenzó cuando le preguntaron por qué no vino al juicio penal que usted nos entabló a Luciano Álvarez y a mí por el contenido de Relato Oculto. (Le regalo una copia de la foto. Verá que estamos todos, menos usted. Mire a la derecha, el rostro de su abogado).

Víctor Hugo Morales, Relato Oculto
Walkover. Foto de Nicolás Garrido










Usted dijo que hubo varias razones para su ausencia en el juicio. Que sus amigos de la cadena de librerías Cúspide le aconsejaron no presentarse: "Me decían: cualquier cosa que hagas servirá para que vendan algún libro, vendieron (solo) 88 libros en tres meses en diez librerías del grupo". Agregó que "muchísimos colegas me decían: 'no hagas vos un juicio'" porque sino usted aparecería como queriendo limitar la libertad de expresión. Habló de la mala fe de sus propios abogados (si no entendí mal). Y por último agregó:
"Y además extraordinariamente me enfermé, porque yo pensaba ir, estaba en un mar de dudas toda esa semana, y decidió la salud que... quizás no hubiera ido lo mismo, porque estaba muy deseoso... muy arrepentido del paso que iba a dar".
Es muy linda esta oración, que está grabada y cualquiera puede escuchar. Porque es imposible pensar venir y al mismo tiempo estar en un mar de dudas. Y, sobre todo, es imposible estar deseoso de venir y arrepentido al mismo tiempo. De verdad, Víctor Hugo: eso no es posible, incluso para alguien tan Importante, Inmaculado, Honesto y Ético como usted. Es imposible. No se puede. Son cosas contradictorias, no pueden ocurrir al mismo tiempo, ni siquiera para Víctor Hugo Morales.
No sé si usted recuerda un sketch del Negro Olmedo en el cual hacía de un operario cordobés que acompañaba a su patrón (interpretado por Eddie Pequenino) a realizar trabajos de reparación a domicilio. Pequenino hablaba en italiano y daba unas explicaciones larguísimas e incomprensibles al dueño de casa respecto al desperfecto del aparato a arreglar. Olmedo gesticulaba y luego resumía todo en una frase de apenas tres o cuatro palabras, con acento cordobés: "Dice que estáá roooto". Usted habla tanto como Eddie Pequenino en aquel sketch y yo le voy a hacer de operario cordobés. ¿Sabe por qué no vino al juicio?
-Porque saaabía que iba a peeerder.
Por eso. Porque usted sabe que todo lo que dice el libro es cierto.
Pero déjeme decirle algo más respecto a los otros motivos que usted invoca ahora para no venir al juicio. Dice que algunos de sus amigos le aconsejaron no presentar una demanda porque quedaría como un enemigo de la libertad de expresión. Esos amigos son gente sabia. Escúchelos más a menudo. Porque, más allá de todo su palabrerío, la verdad es que usted NO les hizo caso. Usted hizo el juicio, un juicio penal, y en efecto, quedó como un enemigo de la libertad de expresión. Que no se presentara a la audiencia no borra la demanda presentada. Pregúntele a sus amigos de verdad. No a los alcahuetes que, por conveniencia política o comercial, salieron a descalificar el libro y luego confesaron no haberlo leído.
En cuanto a las ventas de Relato Oculto, sus cifras son falsas. Porque si bien el libro no ha sido, hasta ahora, un best seller, tampoco es cierto que haya vendido 88 ejemplares en toda una de las mayores cadenas de librerías de la Argentina.
El libro se publicó en agosto. Hasta diciembre se habían vendido en Argentina 1.079 libros y en Uruguay 1.731. Esas son las ventas en papel, sin contar los libros digitales. En estos días se nos pagará la liquidación de lo vendido entre enero y junio de 2013 y podré pasarle nuevas cifras.

derechos de autor
Liquidación hasta diciembre 2012 de Relato Oculto: Argentina y Uruguay















Puede preguntarme cuando quiera. Pero por favor: no lance públicamente más cifras falsas, porque eso es mentir. Aunque, claro, eso es lo que ha hecho desde que salió el libro y tampoco me sorprende. (¿Ya no dice más que Clarín  nos pagó?)
En la entrevista, usted se molestó con el periodista Mariano López porque le dijo que no había leído todo su folleto Uruleaks y, en cambio, había leído un resumen. Pero en la entrevista, sobre Relato Oculto, usted mismo dijo: "Tengo entendido, porque yo no lo leí, que todo el libro está estructurado sobre lo que yo he contado de mi vida".
¡Ah, tololo! Los demás tienen que leer todo. Pero San Víctor Hugo Morales puede juzgar, condenar y arrojar a las llamas del fuego eterno a autores de libros que destruye y abomina sin siquiera haberlos leído.
Sin dudas estamos ante un ser muy especial.
¿Y por qué no lee el libro, Víctor Hugo? ¿A qué le teme? ¿A encontrarse con un retrato de sí mismo no tan perfecto como el dios que siente haber construido?
Respecto a su relación con los militares, a las razones por las cuales fue preso, a la prohibición de relatar que impuso la AUF, no repetiré acá todos los datos, documentos y testimonios que aparecen en Relato Oculto. Los que quieran saber más leerán el libro. Me limitaré a precisar un par de cosas, para que en la próxima entrevista usted pueda responder en forma más precisa.
Por ejemplo, le dijo a los muchachos de Océano que cuando usted iba al cuartel Florida "el batallón ya estaba abierto a la gente, ya tenía una función completamente distinta, cuando ya hacía dos o tres años que nada ocurría".
Claro, como no leyó el libro no sabe. Pero entre 1975 y 1977 cuando usted iba casi todos los fines de semana a divertirse al cuartel, allí había gente presa. En el libro (eso de hablar de lo que no se lee tiene sus bemoles) lo cuentan los militares y lo cuentan también los presos. Si no quiere leer, pregúntele a la hermana de su gran amigo, el senador Rafael Michelini. Ella era una de las detenidas.
Su gran reclamo es que todos lean Uruleaks. En eso coincido con usted cien por ciento. A todas las personas que veo, a todos los que me preguntan, en cada entrevista, yo les pido a todos, y lo hago ahora también en esta carta abierta: ¡por favor todos lean el folleto Uruleaks!
Porque del prontuario que los servicios de inteligencia hicieron de usted no se desprende que usted haya sido el perseguido político que dice haber sido.
El suyo, Víctor Hugo, es un caso excepcional. Fue perseguido por una dictadura cuya plana mayor se reunió para dictar un decreto en su defensa y rehabilitarlo como relator cuando la AUF lo había prohibido. Fue un perseguido que hizo un libro (El Intruso) con frases de una alcahuetería asqueante al gobierno dictatorial. Fue un perseguido político que buscó refugio en la Argentina de Videla, a cuyo gobierno sangriento tanto había elogiado durante el Mundial '78.


¡Usted, Víctor Hugo, se sentía perseguido en el Uruguay y se refugio en la Argentina de Videla!
¡Qué grande lo suyo!
(Dicho sea de paso: ¿por qué no reimprime El Intruso? Seguro que se puede vender muy bien. Pregúntele a sus amigos de librerías Cúspide).
Sé que esta carta es larga, pero ya termino. Es curioso que diga que no leyó el libro pero tenga convicciones muy firmes respecto a su contenido. Dijo, por ejemplo: "Yo creo que el libro fue preparado desde la Argentina" y para incidir en la política argentina.
El dios Víctor Hugo, el santo, el que lo sabe todo sin investigar nada, sin leer siquiera. Se equivoca, señor relator, barrilete cómico. Lo hicimos pensando en Uruguay, descartando cualquier referencia a la política argentina, solo por honor a la verdad, para poner las cosas en su justo lugar. Por asco a la falsedad. Por eso hicimos el libro.
Al fin de toda su cháchara, usted afirma que todo este episodio le vino bien (¿y entonces por qué se enoja tanto?) y que el libro hoy es apenas una "anécdota más del periodismo enfermo, del periodismo fascista, del periodismo que es capaz de cualquier cosa con tal de destruir a una persona porque en la vieja oposición de izquierda y derecha, la derecha siempre va a tener poco para decir".
Sabe, Morales: no me va a dar lecciones de periodismo. De usted, podría recibir solo clases de relato de fútbol, nada más. No le reconozco otros méritos que el saber contar como nadie el devenir de la pelota (en eso me saco el sombrero).
Usted no sabe lo que es buen periodismo y no sabe distinguirlo del malo. Para usted lo bueno es lo que lleva agua para su molino. Así es hoy, como ha sido siempre, en 1978 y en 2013. Relato Oculto permite entender esa clave y eso es lo que lo enfurece tanto. Teme al reflejo que emana de las propias páginas que usted escribió. No sé en qué sala VIP de qué aeropuerto de Europa consiguió su patente de Periodista Inmaculado y Referente de Izquierda. Para mí, cualquiera de las dos vale menos que una moneda falsa. ¡Qué tupé el suyo, darme lecciones de periodismo y pretender definirme políticamente! Cuando usted era el periodista más influyente del Uruguay, su gran aporte a sacarnos de la dictadura en el plebiscito de 1980 fue... ¡¡¡¡pasar un jingle durante el Mundialito que decía 'Uruguay te queremos ver campeón'!!!! Lo felicito, ¡qué coraje el suyo! Yo tenía 16 años y salía con mis amigos en bicicleta a pegar carteles por el No. El verdadero fascista, Morales, es el que miente. El que aplica, como Gooebels, la máxima de miente, miente, miente, que algo va a quedar.
Haga un favor, si puede: cállese un poco y mírese en el espejo.

Saludos,
Leonardo Haberkorn



12.7.13

Amodio Pérez: un hombre detenido en el tiempo

Lo primero que me viene a la mente tras leer la entrevista a Amodio Pérez es felicitar a Gabriel Pereyra por haber perseguido esta noticia y haber luchado hasta conseguir la entrevista. Empezó la carrera en último lugar y terminó primero. La mayoría de los colegas han guardado silencio al respecto. La envidia que reina en el pequeño mundo del periodismo uruguayo es bien conocida, y una vez más ha quedado en evidencia.
Lo segundo que me viene a la mente es felicitar a Ricardo Peirano por tener a Gabriel Pereyra al frente de la redacción de su diario, un periodista de raza y no un funcionario o un militante. Por eso les ganó a otros que trabajan con lógicas que no son la de la noticia ni la del interés público.
Respecto a la entrevista en sí, se ha hablado mucho de Amodio Pérez en estos años, casi siempre para señalar que su traición fue la razón principal de la derrota tupamara. Ese es uno de los mitos que rebato en mi libro Historias tupamaras.

Historias tupamarasEs mentira que la guerrilla fue derrotada por la traición de Amodio (o la de Píriz Budes o por cualquier otra causa ajena a sí misma, como sostiene su historia oficial). La realidad es que el MLN perdió porque todo su accionar se basó en premisas que resultaron ser equivocadas del modo más absoluto. Los líderes tupamaros creían y le hicieron crear a miles de muchachos (y lo dejaron por escrito), que la acción armada haría que el pueblo se levantara en armas. Error. Sostenían que el Ejército se dividiría. Error. Que la gente del campo se sumaría a la lucha. Error. Nada de lo que aseguraban que iba a ocurrir, ocurrió. Error, error, error. Por eso perdieron.
Hoy resulta increíble que gente que cometió equivocaciones políticas tan gruesas –que costaron tantas vidas y tanto sufrimiento- siga dando cátedra.
Todos los líderes tupamaros son responsables de haber montado una guerrilla basada en elucubraciones delirantes carentes del menor fundamento. Paradoja: Amodio Pérez también.
Leí toda la entrevista. Lo que veo en ella es a un hombre detenido en el tiempo, que no ha hecho un análisis profundo de lo ocurrido, mucho menos una autocrítica. Amodio Pérez sigue repitiendo la misma letanía tupamara. La democracia no servía. Como si la guerrilla hubiera nacido en 1972 y no en 1963. Justifica la pena de muerte que él y los otros líderes tupamaros, junto con los fascistas del escuadrón de la muerte, reinstauraron en un país que la había abolido con orgullo en 1907.
En mis libros -Historias tupamaras y Milicos y tupas, entrevisté a protagonistas del pasado reciente capaces de salirse de los clichés y las historias oficiales. Amodio Pérez, por lo que leo, no es uno de ellos. El único objetivo que parece tener su reaparición es lavar su imagen, tratar de convencernos de que él no fue un traidor ni se quedó con las libras de Mailhos, como sospecha Luis Nieto en Historias tupamaras.
Pero en ninguno de estos dos puntos logra ser mínimamente convincente.
Su historia respecto a cómo se perdieron las libras de oro robadas por los tupamaros es inverosímil, casi pueril.
Pero menos creíble todavía son sus intentos de explicar cómo y por qué los militares lo enviaron a Europa sin estar más que unos días detenido.
En este punto, Amodio no logra ser convincente ante Gabriel Pereyra. En el mejor momento de la entrevista, Amodio Pérez ensaya una y otra vez una explicación, pero el periodista insiste y repregunta: ¿cómo es posible que los militares le dieran un privilegio que solo a él le dieron, el de partir a Europa y comenzar una nueva vida? ¿Qué dio a cambio?
Sus respuestas en ese punto no son verosímiles.
Y si miente en esto, ¿dirá la verdad en el resto?

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5.7.13

Ya están (luciéndose) en las librerías

Ya llegaron a las librerías los dos nuevos libros que había anunciado: Carbonero querido, una historia de Peñarol para niños, y la reedición después de diez años de agotado de Pablo Bengoechea, la clase del Profesor. Es difícil decir cuál quedó más lindo.
El genial diseño de tapa de esta edición de bolsillo de la biografía de Bengoechea es mérito de Anabella Corsi: una maravilla inspirada en la fotografía clásica del Profesor festejando el Quinquenio. Noten, en la parte superior, el código de barras con los colores de las camisetas defendidas por Bengoechea: Wanderers, Peñarol, la selección y Sevilla (también defendió unos meses a Gimnasia y Esgrima).

La biografía de Pablo Bengoechea

Carbonero querido es una pequeña obra de arte en la que se destacan la portada y las 15 láminas interiores realizadas por el ilustrador Federico Murro. Dejo aquí algunos ejemplos:

Una historia de Peñarol para niños

Piendibene

Hohberg, Miguez, Vidal, Ghiggia, Schiaffino
La delantera de la Máquina del 49:
Hohberg, Vidal, Míguez, Ghiggia y Schiaffino.

Goleador histórico Spencer
Alberto Spencer

El máximo goleador aurinegro, Fernando Morena
Fernando Morena

Aguirre y su gol en el último segundo
Diego Aguirre


Otras láminas retratan a Juan Delgado, Isabelino Gradín, Gideon Silva, Lorenzo Fernández, Álvaro Gestido, Obdulio Varela, Pedro Virgilio Rocha, Ladislao Mazurkiewicz, Pepe Sasía, Roberto Matosas, Pocho Cortés, Luis Cubilla, el Pardo Abbadie, Tito Goncalvez, Pablo Bengoechea y Antonio Pacheco. El diseño de interiores es de Ana Botella. Aquí pueden leer un adelanto. También pueden visitar la página en Facebook.
Ojalá les guste.


@leohaberkorn
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30.6.13

Dos de fútbol y uno que no

Hace un año y medio, quizás cerca de dos, el director de la editorial Fin de Siglo me propuso escribir una historia de Peñarol para niños. El libro debía salir más o menos en simultáneo con otro volumen infantil que contaría la historia de Nacional, pero yo me demoré un poco más en terminarlo.
El resultado llegará este miércoles 3 a las librerías con el título de Carbonero querido y con ilustraciones de Federico Murro. En la página web de la editorial puede leerse un adelanto.

Carbonero Querido, la historia de Peñarol para niños
Tapa de Carbonero querido
Delantera del 49 en Carbonero Querido, historia de Peñarol para niños
La Máquina del 49

Quiso la casualidad que el lanzamiento de este libro infantil coincidiera con una nueva reedición, después de diez años de estar agotado, del libro Pablo Bengoechea, la clase del Profesor, que también llegará a las librerías esta semana.

Biografía de Pablo Bengoechea, sus años en Wanderers, Peñarol y la selección
Tapa y contratapa de La clase del Profesor


















Pero no me estoy dedicando solo al fútbol. Mientras tanto, y con la alegría que me dan estas nuevas publicaciones, estoy escribiendo un libro para adultos cuya temática nada tiene que ver con el deporte. El trabajo ya está muy avanzado. Lo que puedo adelantar por ahora es que será otro libro de no-ficción, sobre hechos reales, aunque en este caso no vinculados a la historia política reciente del Uruguay (como Historias tupamaras o Milicos y tupas), sino a un caso policial. Algo en la línea de Crónicas de sangre, sudor y lágrimasperiodismo narrativo y de investigación, pero esta vez será una sola historia en lugar de varias. Si todo sale bien, el libro estará pronto para fin de año.

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14.6.13

Hablando de animales

Carreras de gatos en Uruguay. Las descubrí en el Facebook de un amigo, Gerardo Ruiz. Los videos son del Festival del Alambrador, en Minas, y muestran como los pobres animales son aporreados para que corran, atados con un alambre.
Pero, según parece, este "divertimento" también es habitual en otros lugares del país, y Ruiz asegura que hasta forman parte de festivales escolares benéficos en Treinta y Tres.
En este folleto del Ministerio de Educación y Cultura se dice que las carreras de gatos eran corrientes en las pulperías del norte del país luego de la Guerra Grande (1839-1851). Hemos avanzado poco.
Los videos muestran una aclara violación de la ley 18.471 de protección animal, ratificando lo que ya parece ser norma: en el Uruguay se sancionan leyes que uno las cumple si quiere, y si no quiere no, total nadie controla.




















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7.6.13

Soros y la ley de la marihuana

Había leído en internet un par de artículos que sostienen que detrás de la campaña mundial en favor de la despenalización del consumo de marihuana se halla el interés de la poderosa multinacional Monsanto. Según esos informes, esta empresa multinacional, productora de la semilla de soja transgénica que ha modificado la economía, el paisaje y la ecología de todo el Río de la Plata con efectos ambientales muy polémicos, estaría ahora interesada en patentar una marihuana transgénica, solo cultivable a través de su semilla, y quedarse así con otro millonario negocio, lo mismo que la soja.
Pensé que se trataba de otra teoría conspirativa de las que abundan en internet, hasta que noté la siguiente cadena de sucesos.
Comenzó a emitirse en la televisión uruguaya una costosa campaña en favor de la legalización del cultivo de la marihuana. Cada aviso lleva la firma de la ONG "Regulación Responsable". Este es uno, pero hay otros:

  

La magnitud de la campaña llevó a que muchos se preguntaran quién la financia. El periodista Daniel Castro se lo consultó al abogado Leonardo Costa, exprosecretario de la Presidencia durante el gobierno de Jorge Batlle y expresidente de la Junta Nacional de Drogas, uno de los adherentes a Regulación Responsable. Costa respondió apenas que los avisos se solventaban con ciertos dineros provenientes del Uruguay y otros del extranjero (es la última pregunta de la entrevista).



Sin embargo, en el programa Entrelíneas del canal 20 del cable TCC, el periodista Daniel Rodríguez, citando fuentes de Regulación Responsable, fue mucho más concreto y señaló que la publicidad televisiva, cuyo costo estimó en 100.000 dólares, se solventa con fondos de fundaciones del exterior "que están interesadas en el tema regulacion" y ellas son, dijo, la Drug Policy Alliance y la Open Society Fundation (vean a partir del minuto 4:35).




El video del programa fue luego subido a la página de Facebook de Regulación Responsable, sin enmiendas,  apoyando en forma tácita los datos difundidos por el periodista. Fuentes de la ONG han señalado, tal como dio a entender Leonardo Costa, que la campaña tiene también otras fuentes de financiamiento, pero confirman la participación de Open Society y la DPA..
Tal como consta en página web de la Open Society Foundation, su fundador y jefe es el multimillonario George Soros. También hay múltiples referencias del apoyo de Soros a la Drug Policy Alliance.
Hasta allí nada demasiado raro. Pero todo comienza a complicar cuando uno repara en que Soros también es accionista de Monsanto, la multinacional de la soja transgénica, el glifosato y que, algunos dicen, está desesperada por patentar la marihuana transgénica.
A su vez, hay que considerar el proceso que hizo la ley de la marihuana. Se comenzó discutiendo una ley de "autocultivo" o, mejor dicho, cultivo personal. Diputados oficialistas y opositores trabajaron duro para acordar como zanjar la actual contradicción legal: fumar marihuana no es delito, pero cultivarla y comprarla sí. ¿Y entonces cómo puede uno consumirla?
Luego se pasó a una idea más radical: el cultivo personal cayó a un segundo plano, porque el Estado, anunció el presidente Mujica, produciría marihuana en forma masiva.
Pero la ley que ahora se apresta a ser aprobada cambia otra vez las cosas: aunque la opción del cultivo personal se mantiene, el grueso de la producción lo realizarán empresas privadas.
En resumen: en un país cuya principal exportación hoy es la soja transgénica de Monsanto y donde este cultivo se ha expandido pasando por arriba muchas normas ambientales (protección del agua, del monte indígena, de la población vecina a los cultivos, etc.), la televisión emite hoy una campaña financiada con dinero de una fundación que dirige uno de los dueños de Monsanto, para habilitar una ley que, entre otros efectos, hace que los privados se encarguen del nuevo negocio de la marihuana (que algunos paranoicos creen que puede llegar a ser muy parecido al de la soja de Monsanto).
Soros, además, es un personaje difícil de definir. Es sin duda un especulador financiero. En 1992 usó su fortuna para doblegar al mismísimo Banco de Inglaterra: entonces vendió de golpe 10.000 millones de libras lo que llevó a los ingleses a devaluar su moneda. Se dice que ese día muchos se empobrecieron y Soros ganó 1.000 millones de dólares. Es también conocido como filántropo y algunas de sus posiciones políticas están incluso más a la izquierda que las del "progresismo" actual: reclama más impuestos a los ricos, tasas elevadas a las ganancias de la minería, etc. Su fundación Open Society hace muchas cosas buenas en el mundo. Una fuente en la que confío y que viaja por todo el continente, me contó como el dinero de Open Society sirve para organizar a los campesinos de Guatemala para que puedan enfrentar los abusos históricos de los terratenientes. El curriculum de Monsanto, en cambio, es mucho más cuestionable. Basta recordar que antes del glifosato fabricó el tenebroso Agente Naranja usado por Estados Unidos en la guerra de Vietnam.
El problema es que hay dos Soros, el que dirige Open Society y el que invierte en Monsanto. Él mismo ha dicho: "Como actor del mercado, intento maximizar mis beneficios. Como ciudadano, me preocupan los valores sociales, la paz, la justicia, la libertad".
Ahora Soros, a través de Open Society, entró a la arena política uruguaya (si es que no había entrado antes). Hubiera sido mejor que no lo hiciera en secreto, con tanto misterio. Por lo menos ahora sabemos que está entre nosotros. El problema es determinar cuál Soros es. ¿El ciudadano o el actor de mercado?

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28.5.13

Zabalza se equivoca

El ex líder tupamaro Jorge Zabalza se refirió a mí y mi libro Milicos y tupas en un artículo que escribió en su blog respondiéndole a su ex compañero y colega Amodio Pérez (luego reproducido por El Observador).
Lo escrito por Zabalza me sorprendió, porque a pesar de no coincidir con alguna de sus definiciones políticas centrales (como insistir en que la violencia política sirvió y puede servir para algo), lo tenía por una persona honesta.
Dice en referencia a Milicos y tupas: "No se hace la historia de los 700 torturados que pasaron por Artillería No. 1, entre las cuales abundaron las actitudes heroicas,  sino que se escribe una novela sobre el coronel Agosto y los cinco compañeros que colaboraron con los milicos. Es la ideología del sistema que apunta la mira del que escribe, que no rescata el marco entero sino la parte más miserable de los hechos".
Por supuesto que todo el mundo tiene todo el derecho a criticar éste y cualquier otro libro. Lo que no hay derecho es a faltar a la verdad.
Zabalza sabe muy bien que el libro no es una novela. Tiene sí un tono narrativo, busqué que se leyera como una historia, pero todos los hechos son reales y mucho trabajo dio contrastar los testimonios de unos y otros para llegar a  la versión final.
Milicos y tupas, premio Bartolomé Hidalgo 2011. Respuesta a ZabalzaZabalza miente cuando dice que el libro no da cuenta de las torturas que padecieron los presos en el cuartel de La Paloma, en el período que relata el libro. El tema de la tortura ocupa muchas páginas. Yo personalmente confronté al coronel retirado Luis Agosto con los testimonios de detenidos que fueron torturados en el cuartel de Artillería 1. En el living de su hogar, en presencia de su esposa, le leí en voz alta la descripción que el escritor Carlos Liscano hace en su libro El furgón de los locos de las torturas que recibió en ese cuartel. Incluí ese fragmento del libro de Liscano en el mío. Relaté en Milicos y tupas las reacciones y respuestas de Agosto a las lecturas y a mis preguntas. Incluí muchas otras alusiones, testimonios y referencias a la tortura. Entonces, ¿por qué miente Zabalza?
Tampoco es cierto que en el libro no se cuentan actitudes valientes o generosas de los tupamaros presos. Sí que las hay contadas por otros tupamaros e incluso por el propio Agosto. Yo cuento todo, lo bueno y lo malo. No tengo pactos de silencio. No estoy obligado por ninguna leyenda negra ni por ninguna rosa, como la que marca el tono de los muchos libros que los tupamaros han escrito haciéndole creer a los jóvenes que la guerrilla fue la cosa más hermosa.
Sin nombrarme, Zabalza me dedica unas líneas:  "Es la ideología del sistema que apunta la mira del que escribe, que no rescata el marco entero sino la parte más miserable de los hechos".
Se equivoca. Como periodista e investigador nadie me apunta la mira (¿no se le ocurre a Zabalza alguna metáfora que no implique armas de fuego?). Yo investigo y cuento. No es cierto que solo busque lo sórdido. Por ejemplo, el periodista Salvador Neves, en la crítica que escribió en Brecha, dice de Milicos y tupas: "En el libro hay, sobre todo, muchos relatos de humanidad inesperada". Parece que hablamos de dos libros distintos.
Neves concluye su nota en Brecha aludiendo a dos citas de la obra: una del coronel Agosto y otra del ex líder y  referente tupamaro (hoy suegro de Zabalza), Henry Engler: "Él hombre no está hecho para la violencia", dice Engler. "Solamente a un sádico le puede gustar la guerra", asegura Agosto. Neves reflexiona a partir de allí: "De acuerdos como éste, seguramente tan o más relevantes que los sórdidos conciliábulos que tanto interés suscitan, trata este libro. Es un puñado de memorias entrelazadas. No es 'la' historia. Pero esas memorias faltaban para que el relato de nuestro pasado reciente vaya dejando de ser cantar de gesta y empiece a ser historia".
Quizás Zabalza quiera seguir en la etapa del cantar de gesta, y está en todo su derecho. Pero su condición de "guerrillero histórico" y de última "estaca" que marca el norte de la revolución no le da derecho a decir cualquier cosa.
Lo más cínico viene cuando escribe que Milicos y tupas cuenta la historia de Agosto y "cinco compañeros que colaboraron con los milicos".
Zabalza sabe muy bien que los tupamaros que trabajaron durante la tregua junto con los militares, que fueron mucho más que cinco, lo hicieron porque recibieron una orden expresa en ese sentido de la dirección tupamara.
El profesor Armando Miraldi lo cuenta con lujo de detalles y otros testimonios, recogidos por otros autores, coinciden. El enviado de la dirección tupamara al cuartel de La Paloma para dar la orden de trabajar con el Ejército, y quien dio los nombres de los que debían colaborar, fue David Cámpora. Y luego, más adelante, otro día, según relata Miraldi, Engler fue al cuartel, sin estar preso, para ver cómo seguía todo. Lo mismo pasaba en otros cuarteles. ¿No leyó Zabalza el libro que tanto critica? ¿No conoce los otros libros que hay sobre este episodio? ¿Cómo Zabalza tiene el tupé de no admitir que la orden vino de la dirección de su MLN? ¿Por qué busca enchastrar a compañeros suyos que hicieron lo que la dirección del MLN les ordenó?
Hasta ahora pensaba que Zabalza, en el acierto o en el error, era honesto en sus apreciaciones públicas. No sé si será la aparición del fantasma de Amodio Pérez o alguna otra razón que se me escapa, pero está perdiendo la línea.

Posdata: Con fecha 29 de mayo, he recibido el siguiente mensaje del ex líder tupamaro Henry Engler:

"Hola Leonardo.
Yo nunca estuve en un cuartel del ejercito sin haber estado preso.
Jamás di orden de que había que trabajar con ilícitos económicos. Nunca controlé nada de eso, ni me permitieron hablar con otros presos sobre esos trabajos.Nadie jamás me preguntó si yo estaba de acuerdo o no con eso.
No tengo idea como arrancó eso ni quién convenció a los militares de que había que trabajar en eso.
Un saludo".

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22.5.13

Amodio en el cine Arizona

Finalmente El Observador ha dado por buena la identidad de quien ha estado dirigiendo cartas a los medios de comunicación afirmando ser Amodio Pérez.
Las fotos que el corresponsal ha enviado como prueba de su identidad, en efecto, se parecen mucho al  rostro conocido del ex líder tupamaro, cuando era joven. Algunos de sus ex compañeros más famosos o representativos, como Marenales y Zabalza, han señalado que no tienen dudas de su identidad.
Las fotos, sin embargo, no terminan por ser una prueba cien por ciento segura. Podría ser que el misterioso corresponsal tuviera fotos de Amodio Pérez, pudiera tratarse de alguien parecido o alguien que tuviera fotos de alguien parecido... se me ocurren muchas opciones, complicadas pero posibles.
Amodio Pérez, tupamaros, traición
Amodio en El Observador
De todos modos, la información exacta sobre el MLN manejada por el misterioso corresponsal, sumada a las fotos y a una conversación telefónica con el periodista Gabriel Pereyra, que le hizo preguntas precisas y complejas sobre la historia tupamara, han convencido al diario y a la mayor parte de los periodistas y actores de aquellos años que han opinado en público. Incluso El País, que se había negado a publicar las cartas de Amodio por dudar antes de su identidad, ha reproducido las respuestas ahora brindadas a El Observador.
Parece evidente que el objetivo de quien firma Amodio Pérez es lavar su imagen. Dice que nunca salió a la calle vestido de militar a capturar a otros integrantes del MLN. Y afirma que no hay testimonios concretos que lo acusen. "¿Por qué nunca se ha señalado a los que 'marqué'?", pregunta desde las respuestas que envió a El Observador.
Debe haber más testimonios que lo desmienten, pero yo por lo menos conozco uno.
En el libro La izquierda armada, de la historiadora y ex tupamara Clara Aldrighi, un testimonio anónimo cuenta que Amodio "llegó al punto de capturar en 1972 a uno de los integrantes de la fracción, Enrique Rodríguez Larreta, reconociéndolo cuando ingresaba a un cine y señalándoselo a los militares. Era un muchacho de menos de veinte años y Amodio había sido su responsable".
Rodríguez Larreta fue uno de los ex integrantes del MLN a los que entrevisté para realizar el libro Historias tupamaras y su testimonio me resultó valiente y valioso. Radicado en Rio de Janeiro donde hoy es académico universitario, lo entrevisté en sucesivos intercambios de mails.
En uno de ellos le pregunté si era cierto que había sido detenido por una patrulla militar de la que Amodio Pérez formaba parte. Me respondió:
-Lo de Amodio es verdad. Vestido de militar en una camioneta del Batallon Florida dirigida por el Teniente Grignoli. Me sacaron, a mí y a Raquel (su esposa) del cine Arizona. Estaban dando El Pequeño Gran Hombre con Dustin Hoffman. Se prendieron las luces y nos sacaron del cine. Aún recuerdo la música de entrada de la película. Nunca la vi completa...
Esta cita no entró en Historias tupamaras, porque fue imposible incluir todos los testimonios y datos obtenidos durante la investigación realizada para escribir el libro. La publico hoy por primera vez. Viene al caso para demostrar que quien responde las preguntas de El Observador falta a la verdad. Los testimonios existen. Traicionó incluso a un muchacho que había sido su subordinado. El sargento Sanders, pero al revés.
Cuando escribí Historias tupamaras busqué la palabra de tupamaros que, desde la izquierda o la derecha, fueran capaces de analizar crítica y autocríticamente lo realizado por la guerrilla y por ellos mismos. Rodríguez Larreta, Luis Nieto, Kimal Amir, Aníbal de Lucía, Fernando González Guyer, Juan José Cabezas, Luis Alemañy, Efraín Rodríguez Platero y George Whitelaw, todos ellos aportaron elementos removedores y de singular coraje, contrapuestos a la eterna autocomplacencia derramada en los libros que han edificado el relato oficial tupamaro, una historia rosa, un cuento de hadas. Lo mismo cabe decir para quienes contaron su historia en Milicos y tupas, el profesor Armando Miraldi y el contador Carlos Koncke (también la anónima "Mónica").
En Amodio Pérez, en cambio, no hay atisbo de autocrítica. Se reafirma en todos sus actos. En sus cartas y  respuestas a El Observador se aprecia la misma autocomplacencia de sus supuestos antagonistas. Se alzaron en armas, dice, porque la democracia era trucha. Reclama méritos militares que otros le niegan, ¡pero Zabalza reconoce! No hay menciones a lo que la violencia política le dejó al Uruguay, hasta hoy. Debería enterarse que en ello le caben las mismas responsabilidades que a sus amigos-enemigos. Y que tiene cuentas adicionales, moralmente graves: las que lo ayudaron a salir del país mientras sus compañeros padecían la tortura en los cuarteles.
Si uno se guía solo por los escritos enviados a la prensa por el señor Amodio, la noticia es que tenemos un prócer más. Otro tupa clase A, como le gusta a Marcelo Estefanell. Otro que lava sus culpas con mentiras y medias verdades. Otro guerrillero heroico. Linda película para verla en el cine Arizona sin que nadie venga a interrumpirte en la mitad de la función, con una patrulla de soldados, a prender las luces y llevarte preso.

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9.5.13

Los insultos son anécdota


Enojada porque el presidente José Mujica eligió como viceministro de Economía a un integrante de una minoría disidente de su partido, la diputada socialista Daisy Tourné escribió en un foro socialista:
“Creo que llegó la hora de golpear la mesa con toda nuestra fuerza. Eso debe ser entre las autoridades del PS y el excelentísimo Sr. Presidente. Entre casa y sin anuncios. Algo así: ‘Viejo de mierda te vamos a romper el culo te guste o no’. Por supuesto traducido al socialista, no ésta grosería que él entendería bastante mejor”.
La frase la publicó el semanario Búsqueda y de inmediato estalló en las radios, los portales y las redes sociales.
Unas horas más tarde, el presidente Mujica respondió en radio Sarandí que Tourné "es una gorda macanuda. Es una muchacha a la que le tengo mucha simpatía, a veces se toma un par de copas y se le va un poco la marca".
Fuego cruzado entre Mujica y Tourné
Tourné en la Presidencia: otros tiempos. Foto: Presidencia
El choque entre el "viejo de mierda" y "la gorda que a veces toma" continuó ocupando todos los espacios. El énfasis general estuvo y está puesto en el lenguaje soez de la ex ministra Tourné, en la velada acusación de alcoholismo hecha por el presidente Mujica y en lo rastrero del debate en términos generales. Menos mal que son compañeros del Frente Amplio.
Sin embargo, por grave que parezca, eso es apenas una anécdota. El tema de fondo, mucho más grave, es cómo se eligen las personas que nos gobiernan. En este caso ni más ni menos que un viceministro de Economía y Finanzas.
Lo que enfurece a Tourné no es que el designado sea un mal candidato o un incapaz, sino que el cargo le sea conferido a un militante socialista que está distanciado de su dirección nacional y que no goza de su respaldo. Como en Cambalache, lo mismo un burro que un gran profesor, siempre y cuando tenga la bendición del partido.
Tourné se siente traicionada, quizás, porque los cargos en el gobierno de José Mujica se han adjudicado una y otra vez dándole prioridad a la cuota política. Basta recordar cómo se seleccionó a Ana Olivera como candidata a la intendencia de Montevideo y la larga, larguísima lista de cuadros del MPP colocados aquí y allá, más allá de sus aptitudes. Como la profesora de educación física a la que se le encomendó ni más ni menos que dirigir la enseñanza secundaria. Todo eso con un agravante: como los militantes del MPP tienen que donar una parte muy alta de su sueldo al partido, queda la duda de hasta qué punto influye la necesidad de la caja partidaria en tales designaciones.
El Frente Amplio se pasó una vida criticando este tipo de "repartijas" por "cuota política". Y una de las razones por las cuales finalmente llegó al poder fue que la ciudadanía toda se hartó de este modo de actuar de blancos y colorados. Con frivolidad, el presidente colorado Jorge Batlle llegó a decir que, en su propio gobierno, los directores de las empresas públicas no sabían nada. Claro: habían sido elegidos por "cuota política".
El Frente Amplio prometió cambiar, pero no lo hizo. Y en el gobierno de Mujica las luchas por cuotas de poder han llegado a límites de tragicomedia.
Cuando era candidato a la Presidencia, en un acto el viernes 29 de setiembre de 2000, Tabaré Vázquez habló sobre este modo de gobernar. Aludió varias veces a la "repartija" entre colorados y blancos y citó a Robespierre: "Si las funciones de administración dejan de ser un deber para convertirse en objeto de ambición, la república está perdida".
En ese punto exacto estamos, mientras el presidente se insulta con sus colaboradores.

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3.5.13

"El niño mimado de la dictadura uruguaya"


El libro Converso, recién publicado en Argentina, confirma lo que cuenta Relato Oculto: durante la dictadura militar Víctor Hugo Morales estuvo muy lejos de tener las actitudes críticas y de resistencia que hoy pretende haber tenido.
Uno de los capítulos de Converso, libro escrito por el periodista Pablo Sirvén, se dedica a analizar los años de Morales como periodista en Uruguay, antes de radicarse en Buenos Aires.
Un hallazgo de Sirvén es haber dado con el testimonio del periodista argentino Jorge Brinsek, quien entre 1977 y 1979 dirigió la corresponsalía en Montevideo de la agencia United Press International (UPI).
Brinsek tomó el cargo en reemplazo del uruguayo Héctor Menoni, detenido y deportado por el régimen militar al haber cuestionado en un cable las cifras de detenidos que proporcionaba la dictadura.
Converso, Pablo Sirvén, Relato Oculto
Al poco tiempo, cuenta Sirvén, Brinsek también tuvo problemas con el régimen y debió comparecer ante el coronel Calixto de Armas, jefe de Inteligencia del Ejército. El militar le dijo que mejor se dedicara a escribir de fútbol. Hablaron de Víctor Hugo Morales, el periodista deportivo del momento, y el jerarca militar lo definió así: "Hace su trabajo y no trae problemas".
Brinsek relata en Converso una anécdota muy significativa. La sede de la agencia UPI quedaba en el mismo edificio donde estaban los estudios de las radios Montecarlo y Oriental, la emisora donde trabajaba Morales además de Canal 4 y el diario El País.
Un día una empleada de la radio llegó a UPI acongojada. Le habían encomendado armar la lista de invitados para el casamiento de Víctor Hugo, pero la habían retado porque no había conseguido las direcciones de los principales jefes militares.
"Estaba muy afligida por eso y entonces alguien del informativo de la radio le recomendó que me viera a mí, que yo seguro podía tener esa información que le faltaba. En efecto, vino la chica desencajada y le di los nombres y direcciones de los diez principales jerarcas militares", cuenta Brinsek. ."El presidente de la Nación, que no era militar, Aparicio Méndez, también estaba en la lista".
En Relato Oculto citamos y documentamos los elogios de Víctor Hugo al presidente de facto Aparicio Méndez, quien además lo rehabilitó cuando la AUF le prohibió relatar. Ahora, gracias al testimonio de Brinsek, sabemos que el formidable relator también lo invitó a su casamiento, junto a los máximos jefes militares de la dictadura.
Sirvén cita también a un lector del semanario Brecha que relata respecto al comportamiento de Víctor Hugo Morales en aquellos años:
-Este "hijo de p…", cuando todos andábamos recagados y caminábamos semiescondidos se daba el lujo de andar en un auto ostentoso "cargando" cuanta mujer se le cruzaba por 18 de Julio. ¡¡¡Yo lo vi!!! Y los demás mirábamos de reojo a ver si no venía el "suba-suba", como le llamaba un amigo a los jeep y camionetas militares…
Concluye Brinsek respecto a la conducta periodística del relator durante la dictadura:
-Durante los tres años que estuve en Uruguay se comportó impecablemente. Era un punto de referencia para todo el país. Había por entonces mucho dolor por los periodistas presos. Me consta que Víctor Hugo era funcional a los militares. Él no puede criticar la conducta o el instinto de preservación de periodistas argentinos en esa época en que aquí desaparecía tanta gente, habiendo tenido un pasado más que complaciente en lo personal como en lo económico en plena dictadura uruguaya. Jamás se jugó media palabra. Y era un tipo que tenía todo el poder, porque una cosa era un periodista desconocido detenido y otra muy distinta si Víctor Hugo hubiera ido preso por sus ideas. ¡Si nunca se jugó, era el niño mimado de la dictadura uruguaya!


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19.4.13

Cuatro de los 33 orientales eran guaraníes

Muy de vez en cuando se recuerda que entre los 33 Orientales –que como se sabe no fueron 33 sino más probablemente 40– hubo cuatro paraguayos. Lo que nunca se dice de los 33 Orientales -entre otras cosas- es que esos cuatro paraguayos eran de origen guaraní.
Para el historiador Oscar Padrón Favre, "los 33 Orientales son un muestreo de lo que era la sociedad de entonces: había patricios como Manuel Oribe; caudillos, como Juan Antonio Lavalleja; gauchos, como Andrés Cheveste; negros esclavos, como Dionisio Oribe y Joaquín Artigas; y cuatro paraguayos de origen guaraní".
33 Orientales. Treinta y tres orientales. Juan Manuel Blanes
Los 33 según Juan Manuel Blanes.
Aníbal Barrios Pintos publicó en 1976 en El Día dos artículos destacando la estirpe guaraní de Pedro Antonio Areguatí, Felipe Patiño, Francisco Romero y Luciano Romero, todo integrantes de la cruzada que desembarcó en la playa de la Agraciada del río Uruguay, el 19 de abril de 1825, para liberar a la Provincia Oriental del Imperio del Brasil.
De los Romero se conoce poco, ni siquiera se sabe si eran hermanos. Se incorporaron a la expedición en las islas del Paraná, donde vivían. Francisco se cambió luego su apellido por el de Lavalleja. Luciano combatió con los patriotas en la batalla de Sarandí.
Felipe Patiño era conocido como "Carapé", voz guaraní que quiere decir petiso. También combatió en Sarandí.
En el caso de Areguatí su apellido no deja dudas respecto a su origen: En su acta de defunción, conservada en una parroquia de Paysandú, consta su origen misionero. El documento dice: "El 14 de julio de 1891 di sepultura a Pedro Antonio Arehuatí, natural de Misiones, donde era casado. Fue uno de los 33 que acompañaron al general Lavalleja. Recibió sacramentos. Doy Fe". Y firma el sacerdote Solano García.
Barrios Pintos cuenta que Areguatí había combatido antes en la campaña libertadora de Perú: durante 17 meses se negó a cobrar el sueldo de soldado por entender que la causa patriota necesitaba más del dinero. Luego fue prisionero de los portugueses entre 1816 y 1822. Pero una vez libre volvió a servir a la causa libertadora.
En 1842 Uruguay otorgó un premio en dinero en efectivo a todos los 33 Orientales. Areguatí no se presentó a cobrarlo.

Recuadro del reportaje Uruguay, tierra guaraní publicado el 19 de mayo de 2001 en el suplemento Qué Pasa del diario El País. La versión completa se encuentra en el libro Historias Uruguayas.

14.4.13

El chico empleado de Víctor Hugo Morales ataca de nuevo

Víctor Hugo Morales tiene un chico empleado que se llama Julián Capasso.
Mientras escribía junto con Luciano Álvarez el libro Relato Oculto, las desmemorias de Víctor Hugo Morales, este chico me envió un mail pidiéndome que tuviera una "charla de café" con su empleador, donde el relator me explicaría el contexto en el que había escrito sus elogios a la dictadura uruguaya, y me mostraría una entrevista que le había hecho la agencia Télam donde había explicado eso mismo.
La nota de Télam ya la conocía y el contexto de la dictadura también, así que le respondí a Capasso que no veía razón para tal "charla de café", pero que podía hacerle una entrevista a su jefe. Nunca respondieron, ni el empleado ni el empleador.

Julian Capasso, empleado de Víctor Hugo Morales






¿Por qué Víctor Hugo quería tener una "charla de café" conmigo pero no una entrevista? Cada uno sacará sus conclusiones.
Después que eso, el chico empleado del formidable relator se dedicó durante unos cuantos días a enviarme insultos variados a través de Facebook. Comenzó antes de que se publicara el libro y continuó después.

Los insultos de Capasso, el empleado de Víctor Hugo Morales
















Ahora Capasso va a publicar una biografía de su patrón. (Lo hará el mismo día en que el periodista Pablo Sirvén presentará Converso, un libro que también cuenta la vida del relator y explica cómo se convirtió en fervoroso propagandista de los K.). Hoy Capasso me envió esta invitación. Ya pueden imaginar cómo será su libro.

Lo presentannAdrián Paenza, Roberto Perfumo, Diego Fucks y Alejandro Apo

7.4.13

En medio de la polémica del agua, funcionarios uruguayos dan cátedra ambiental en Paraguay

Un proyecto minero gigantesco y muy polémico avanza en Paraguay. Se trata de una mega emprendimiento llamado Río Tinto Alcan. Es tan polémico que el ex presidente Fernando Lugo ha dicho que una de las causas ocultas de su destitución fue la negociación que estaba llevando adelante con esta compañía minera, que pretende instalar en su país una planta para transformar alúmina (un producto derivado de la bauxita) en aluminio.
Lugo no estaba decididamente en contra de la instalación de Rio Tinto, pero se negaba a aceptar un enorme descuento en el precio de la electricidad que pretendía obtener la empresa: "No estamos para regalar tanta plata", dijo en 2011. La producción de aluminio consume una enorme cantidad de electricidad y Río Tinto quiere pagarla barata.
No sé si eso influyó o no en la salida de Lugo, pero muchos paraguayos desconfían de Río Tinto y de las condiciones con las que pretende instalarse en Paraguay. Justamente para aventar esas dudas, el nuevo gobierno, más favorable a un acuerdo con la minera, contrató a tres expertos internacionales para que, en base a su experiencia, asesoraran a los paraguayos que integran el llamado Grupo Técnico de Negociación, los hombres que negocian y deberán controlar a Río Tinto.
Mientras en Uruguay nos preguntamos si podemos tomar el agua que sale de la canilla, resultó una verdadera sorpresa leer en la prensa paraguaya que una de las expertas contratadas fue Alicia Torres, la ex directora de la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente) uruguaya. Los otros dos fueron el canadiense Pierre Renaud, abogado ambientalista, expresidente del Consejo de Audiencias Públicas de la provincia de Quebec (donde Río Tinto tiene una planta de aluminio), y el francés Jean Philippe Bouton, responsable de evaluación y monitoreo ambiental de industrias del Ministerio de Desarrollo Sostenible y Ecología de Savoie, Francia (donde también opera Rio Tinto).
Los tres expertos se presentaron el 18 de marzo en Asunción, en la sede del Ministerio de Industria y Comercio, dando inicio a una serie de charlas que se extendieron durante tres días. El simposio fue presidido por el ministro de Industria y Comercio, Diego Zavala, quien declaró, según consignó el diario Última Hora, que a las charlas podía ir todo el mundo "incluso aquellas personas que están en contra de la venida Río Tinto Alcan". 

Algunas cosas curiosas

Alicia Torres, según las notas aparecidas en la prensa paraguaya, dio en Asunción una serie de consejos generales: ser rigurosos en los procesos ambientales, formar técnicos locales, procurar que esos técnicos tengan trabajo en el país. Afirmó que ante proyectos como Botnia o Rio Tinto lo más fácil es decir que sí o que no -de modo categórico y sin matices-, pero "lo más difícil es recorrer el camino del sí, pero con determinadas condiciones". También, según reprodujo el diario local La Nación, Torres les dijo a los paraguayos que podían compensar las emisiones contaminantes de dióxido de carbono de la industria con planes de forestación.











Pero más allá de los dichos de Torres, y a la luz de las noticias de todos los días, es inevitable hacerse algunas preguntas.
¿Cuándo fue que Uruguay alcanzó la estatura de estado modelo en procesos ambientales? Es muy curioso que un país que hoy está descubriendo que sus principales reservas de agua potable están contaminadas -justamente por una mala gestión ambiental- salga a dar cátedra a los vecinos. Y ese es apenas uno de muchos problemas ambientales mal resueltos en el Uruguay de hoy.
También es curioso que mientras Uruguay discute -y todavía no resuelve- la actitud a tomar frente a los proyectos de megaminería, los técnicos del estado uruguayo asesoren a otro país que enfrenta la misma discusión.
Alicia Torres ya no dirige la Dinama, pero trabaja en la Unidad Ambiental del Ministerio de Industria, Energía y Minería. Ha señalado que fue a Paraguay a título personal. Sin embargo, también es muy curioso que importantes funcionarios públicos uruguayos se presenten a dar consultorías contratados por el gobierno del Paraguay, al que el nuestro gobierno considera ilegítimo. Así, mientras Uruguay juega un rol decisivo para mantener a Paraguay suspendido del Mercosur, los funcionarios uruguayos se presentan en Asunción a dar conferencias presididas por un ministro de ese gobierno considerado espurio. En resumen: el gobierno paraguayo es ilegítimo para integrar el Mercosur, pero es legítimo para contratar asesorías.
Mientras tanto, ayer en Tienda Inglesa me dijeron que se agotaron los filtros para el agua.
Aunque seguro que de eso no se habló en Asunción.

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31.3.13

Comer, beber y respirar en el Uruguay Natural

uruguay natural - eslogan- jabón Lux"Uruguay natural" nunca fue más que un eslogan publicitario, tan verdadero como aquel que dice que nueve de cada diez estrellas usan jabón Lux.
Lo que tenía de "natural" el Uruguay era su atraso, su carencia de industrias, su escaso desarrollo económico. Nunca hubo una política de estado tendiente a asegurar lo "natural" del país. Las leyes ambientales en general estaban rezagadas respecto al resto del mundo. Los organismos que debían preservar los recursos naturales siempre fueron postergados, dotados de escasos recursos y personal insuficiente. Bastaba acercarse a las orillas de los arroyos de Montevideo para ver qué tan pobre era el compromiso nacional con el cuidado de la naturaleza.
Quienes se preocupaban por estos temas nunca fueron tomados en serio. Al doctor Tálice, que intentó impulsar en solitario el Partido Verde, se lo consideraba, en el mejor de los casos, un abuelito simpático y bienintencionado, pero naif, medio chocho e irrelevante en términos políticos. En general, a todo aquel que se definía como ecologista se lo consideraba un despistado o un inútil.
Cuando el desarrollo agroindustrial comenzó a llegar al "Uruguay natural", justo cuando más se necesitaba de organizaciones y científicos preocupados por preservar los recursos naturales, los piqueteros de Gualeguaychú le dieron el golpe de gracia al débil ambientalismo uruguayo.
Ocurrió por dos razones. Primero, por lo exagerado de su prédica. Sus proclamas -que definían la instalación de Botnia como un "genocidio" y un "holocausto"- reforzaron en Uruguay la idea de la falta de seriedad de los ambientalistas, su alarmismo y lo disparatado de sus postulados.
Peor todavía fue que cortaran durante más de tres años el puente entre Fray Bentos y la orilla argentina del río Uruguay. Esta medida, tolerada y alentada por el gobierno de Néstor Kirchner, perjudicó en forma directa la vida económica y laboral de miles de uruguayos inocentes, y fue vivida por todo el país como una agresión ilegal y desmesurada.
En Uruguay había gente preocupada por los efectos ambientales de la industria forestal y de las nuevas mega plantas de celulosa, pero tras el corte del puente se quedaron sin espacio y sin el más mínimo margen de maniobra. Plantear cualquier cuestión ambiental pasó a ser una especie de traición a la patria. Un ambientalista ya no era un hippie despistado, sino un sujeto peligroso, infiltrado, traidor, aliado del enemigo, un cómplice de la patota piquetera.
Néstor Kirchner y Gualeguaychú fueron los principales responsables de esa operación, sí, pero muchos políticos y medios de comunicación uruguayos aprovecharon la coyuntura para demonizar y ridiculizar cualquier reclamo ambiental, mientras abrían el país a todo proyecto que aportara dinero ya, sin evaluar su costo ambiental para las generaciones venideras.
A fines de 2005 el entonces senador Eleuterio Fernández Huidobro, socio y hermano del alma del actual presidente José Mujica, hizo una fuerte defensa de la industria forestal en la que exhibió todo su desprecio por los ambientalistas. Dijo: "será muy difícil que un día dejen de plantarse bosques en Uruguay por más que así lo pretenda la izquierda cholula, amante de los pajaritos y de las ballenas blancas, hija de la bobeta, apartada de la realidad pero debidamente muy bien financiada por las ONG de cada uno de los bloques y la cholulez planetaria (un mercado de sopa boba nada despreciable para pasarla bien diciendo pavadas)".
Y la bola de menoscabo y agresión siguió creciendo. En 2011 fue el propio presidente Mujica quien se burló de los reclamos ecologistas, mientras una claque de alcahuetes aplaudía y sonreía detrás:



Fernández Huidobro y Mujica ganaron. El debate ambiental desapareció del Uruguay durante casi una década. Lo poco que hubo, nadie se lo tomó en serio. El resultado está a la vista.
En estos días la prensa informa de ovejas que mueren después de tomar agua del río Negro. De golpe descubrimos que los agroquímicos y residuos varios han contaminado también el río Santa Lucía, de donde sale el agua potable de medio país. También la laguna del Cisne, otra fuente de agua potable, está contaminada con pesticidas. Un prestigioso científico de la Facultad de Ciencias advierte de no beber más agua de OSE y la vincula con una "epidemia de cáncer".
La playa Ramírez tiene niveles altísimos de contaminación de plomo. Otras van camino a desaparecer. La polución del aire en algunos lugares de Montevideo, medida por científicos uruguayos y extranjeros, es alarmante. En el campo usamos pesticidas que están prohibidos en otras partes del mundo. Comemos manzanas que no están habilitadas para comerse en Europa.
Nuestras leyes ambientales siguen atrasadas y los organismos encargados de hacerlas cumplir continúan sin tener los elementos necesarios. Incluso el escaso poder de control de la Dirección Nacional de Medio Ambiente molesta. El presidente Mujica ya habilitó nuevos eventos transgénicos en contra de la recomendación de los técnicos de la Dinama. Luego propuso trasladar esta oficina y hacerla depender en forma directa de la Presidencia. Ahora, en medio de la polémica por la contaminación de los ríos y el agua potable, el gobierno anuncia, según informa El País, un proyecto tendiente a rebajar sus controles.
Lo que más sorprende es la impunidad. Lo mismo que la gente que en las paradas de avenida Italia se traga sin chistar el humo negro y cancerígeno que despiden autos y ómnibus de grandes empresas que nadie controla.
Nadie dice nada.
Los que estamos preocupados por estos temas puede que seamos una izquierda cholula, hija de la bobeta, amante de los pajaritos y de las ballenas blancas, como dice Fernández Huidobro. Puede ser.
Pero lo que no es cierto es que estemos apartados de la realidad.
Nuestra realidad hoy no tiene nada de Uruguay Natural. Nuestra realidad es el plomo en la playa, el humo cancerígeno en el aire de nuestras avenidas, nuestras manzanas clase B, el agua contaminada con algas tóxicas.
Eso comemos. Eso respiramos. Eso tomamos.
Esa es nuestra verdadera sopa boba.

contaminación algas tóxicas río Negro, Uruguay. Muerte de ovejas.














P.d.:
Respecto a la contaminación en el río Santa Lucía y en la planta de Aguas Corrientes, vale la pena leer el siguiente informe del biólogo Emanuel Machín: http://leonardohaberkorn.blogspot.com/p/canita-voladora-el-posible-origen-de.html

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21.3.13

Publicidad cool para el nuevo uruguayo

Este aviso de jeans Uniform se está publicando en la prensa. Yo lo vi en la última edición de Pro Universitarios, una revista gratuita que se distribuye entre estudiantes terciarios.

Publicidad de jeans para reforzar las lacras sociales
Aviso de Uniform


"Legalicemos las llegadas tarde". "Legalicemos copiar en los exámenes". "Legalicemos mentir en el currículum". Legalicemos lo que haya que legalizar. Hagamos lo que haya que hacer para ganar un premiecito y mantener la cuenta. Publicidad para reforzar las lacras sociales. Al fin y al cabo, recibirse copiando o truchar un curriculum es algo tan simpático como bailar mal o comerse un postre.
Si desde el presidente hasta los avisos de jeans, todos disparan todo el tiempo contra la educación y la excelencia académica, ¿qué milagro pretendemos que hagan luego los profesores en los liceos?

18.3.13

Test del arado

Ya lo explicó el presidente José Mujica. Al economista Gabriel Oddone no hay que darle bolilla porque "no se subió en un arado ni en pedo".
A fin de facilitarle las cosas a la ciudadanía,  y a los efectos de que nadie malgaste su tiempo, leyendo, estudiando o prestando atención a sujetos que no valen la pena, difundimos esta lista chequeada de individuos que, en forma comprobada, jamás subieron a un arado ni en pedo.



Einstein.
Galileo.
Gandhi. 
Marx.
Dali. 
Picasso.
Churchill. 
Stephen Hawking.
Quino.
Woody Allen.
Vargas Llosa.
Justin Bieber.
Walt Disney.
Copérnico.
Darwin.
Kobe Bryant.
Oscar Wilde.
Arotxa.
Fernando Morena.
Onetti.
Camus.
Pasteur.
Colón.
Lady Gaga.
Edison.
García Lorca.
Ghiggia.
Morrissey.
Bukowski.
Federer.
Bob Dylan.
Greta Garbo.
Capriles.
Ney Matogrosso.
Fernando Parrado.
Roberto Canessa.
Renzo Teflón.
Bergoglio.
Astori.
Graciela Bianchi.




arado Mujica Oddone
Imagen de archivo que probaría que Daniel Viglietti manejó un arado.

14.3.13

Tomar o no tomar Coca Cola, esa es la cuestión

Es una guerra de la que se habla poco. Una guerra que se libra cada día de forma más intensa en los campos de la política, la justicia, la publicidad y los medios de comunicación. La guerra de la Coca Cola.
La última batalla ocurrió esta semana en Nueva York y la ganó Coca cuando un juez revocó una ley que pretendía prohibir la venta de refrescos mayores a 16 onzas (unos 450 cc).
El derrotado fue el alcalde Michael Bloomberg, quien había impulsado dicha norma con el fin de reducir el consumo de gaseosas y así combatir la epidemia de obesidad que afecta al 58% de los neoyorquinos.
La ley rechazada obligaba a restaurantes y cines (pero no a los supermercados) a no vender refrescos azucarados mayores a los indicados. El juez Milton Tingling la consideró "arbitraria y caprichosa" porque afectaba a todos los comercios ni a todas las bebidas por igual (lácteos azucarados, por ejemplo, no estaban incluidos).
Coca, Coke, Pepsi: los refrescos versus el alcalde de New York
El alcalde Bloomberg y una Pepsi Jumbo.
Bloomberg, sin embargo, anunció que apelará. "Si nos tomamos en serio la lucha contra la obesidad, tenemos que ser honestos acerca de lo que la provoca y tenemos que tener el coraje de abordarlo de frente", dijo.  El alcalde citó estadísticas que indican que 5.000 personas mueren cada año en Nueva York por culpa de la obesidad, una cifra que se eleva a 70.000 en todo Estados Unidos.
"La gente muere todos los días. Esto no es una broma. Esto es acerca de la vida real", dijo. "La obesidad mata. Simplemente no hay dudas al respecto... Sería irresponsable no intentar hacer todo lo posible para salvar vidas".
La decisión judicial fue celebrada, en cambio, por comerciantes y consumidores entrevistados en los medios (hubo quien comparó la normativa derogada con la Ley Seca) y por la Asociación Estadounidense de Bebidas, que había presentado la demanda contra la ley.
Poco antes del fallo, Coca Cola había lanzado un aviso televisivo donde se señala que, gracias al creciente consumo de bebidas sin azúcar, la empresa también combate la obesidad:




Esta campaña, a su vez, provocó una contraversión, que ya fue vista por casi un millón de personas en You tube, que advierte que las bebidas light tienen otros riesgos para la salud y llama a no tomar más Coca Cola:




***

Una anterior batalla había tenido lugar en California, cuando ese estado pretendió obligar a Coca y Pepsi a llevar en sus envases una advertencia de potencial riesgo cancerígeno debido a que su fórmula incluye el colorante 4-metilimidazol (4-MEI), considerado por ese estado como peligroso porque ha provocado cáncer en ratones de laboratorio.
Coca y Pepsi, con tal de no llevar dicha etiqueta, anunciaron que reducirían la cantidad de 4-MEI en sus productos en California, pero no en el resto del mundo.
Un vocero de Coca-Cola España dijo al diario El Mundo que no había de qué preocuparse ya que la Organización Mundial de la Salud considera que los riesgos del 4-MEI son inferiores a los de comer papas fritas. Según la empresa, un consumidor debería tomar 18.000 latas de refresco por día durante dos años para igualar los niveles que ingirieron los roedores en los ensayos. La agencia estadounidense que regula  los alimentos y los fármacos (la FDA) también defendió la seguridad del colorante, pero dijo que se deberían beber 1.000 latas diarias para llegar a la dosis que enfermó a los ratones.


***

Natasha Harris no tomaba 16.000 latas de Coca Cola por día, solo entre seis y diez litros. Vivía en Nueva Zelanda y tenía ocho hijos. Murió a los 31 años de un ataque al corazón. El médico forense que estudió su caso concluyó que su muy alto consumo de Coca Cola había sido probablemente un factor importante en su muerte: con el refresco, Harris consumía cada día el doble de la cantidad de cafeína considerada segura para un ser humano. Además, había perdido todos los dientes debido a las caries, tenía niveles muy bajos de potasio y el hígado agrandado.
El forense pidió que los refrescos lleven una etiqueta que advierta que su consumo excesivo puede ser peligroso. Pero los fabricantes de Nueva Zelanda rechazaron la idea, señalaron que las causas de la muerte de Harris no se conocen con certeza, y recordaron que el café, el té y el chocolate también tienen cafeína.

***


Aunque es poco lo que se publica y se difunde en los medios, cada día hay más noticias que vinculan refrescos y problemas de salud. Algunas provienen de fuentes muy serias, como este artículo publicado en 2012 en el blog de la escuela de Salud de la Universidad de Harvard, que habla de los estudios que asocian a bebidas como Coca Cola light con las enfermedades al corazón y llama a consumirlas lo menos posible.
Un aviso de Coca Cola en España parece querer salir la frente de esta ola de advertencias, y le pregunta al público si le va a hacer caso a todas las cosas que se dicen por ahí.




Al mismo tiempo, y en un sentido contrario, la organización Center for Science in the Public Interest divulgó recientemente un cortometraje para desestimular el consumo de refrescos, debido al daño que provocan al organismo. La película apela a los osos polares que Coca Cola ha usado en algunas de sus campañas, lleva el nombre de Los verdaderos osos y tiene por banda sonora la canción Sugar de Jason Mraz:






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2.3.13

Gloria y tormento


El mejor libro que leí sobre los negros uruguayos es Gloria y tormento, la novela de José Leandro Andrade, de Jorge Chagas.
No se trata solo de un buen libro sobre los negros, es un gran libro, simplemente, a secas.
Yambo Kenia lo usó para montar uno de sus espectáculos, lo que lo llevó a ganar un primer premio en el concurso de Carnaval. Ni siquiera le pidieron permiso a Chagas, no se tomaron siquiera la molestia de avisarle. Como si un texto así fuera algo que pudiera encontrarse tirado en la calle, a la vuelta de una esquina. Qué país el Uruguay.
Gloria y Tormento de todos modos tuvo su reconocimiento: en 2003 ganó el primer premio de Narrativa Inédita del Ministerio de Educación y Cultura, entre otros premios. Chagas, a su vez, tiene un merecido prestigio como periodista, escritor e investigador.
Hace poco volví a releer el estremecedor capítulo 13 de esta novela. Trata de un momento traumático para los negros uruguayos. José Leandro Andrade, la Maravilla Negra, acaba de volver al Uruguay con la medalla de oro de Colombes colgada en su pecho. Se ha consagrado como el mejor futbolista del mundo, Europa entera se ha rendido a su embrujo, y los negros uruguayos sienten que su triunfo es el suyo. Le preparan una recepción magnífica, una caravana de tambores, una cena de lujo con 400 invitados, un mantel especialmente bordado a mano para la ocasión. Pero Andrade falta a la cita. Está en Montevideo pero desprecia a sus hermanos.
José Leandro Andrade, Jorge ChagasChagas es negro. Tuve el placer de trabajar con él en el semanario Aquí donde todos reíamos con sus desopilantes anécdotas y siempre lo llamábamos con cariño el Negro Chagas. En Gloria y tormento, que es novela pero está basada en un profunda investigación que llevó cinco años, Chagas habla de principio a fin sobre su gente. He vuelto a leer parte del libro en estos días. El autor emplea una y otra vez las palabras “negro” y “negra”, no encontré una sola vez la palabra “afrodescendiente”.
¿Podía ser de otra manera?
Hoy un 40% de los negros uruguayos vive en la pobreza. El viceministro de Educación y Cultura debería saber que si de verdad quiere ayudar a esta gente no tiene que montar una guerra contra el diccionario, sino trabajar para que los negros uruguayos puedan enviar a sus hijos a una escuela, a un liceo y a una universidad que funcionen. Los negros pobres no necesitan nada de la Real Academia. Necesitan sí un sistema educativo que logre enseñarles a escribir en español tan bien como Chagas. Necesitan ser capaces de leer un libro como Gloria y tormento y comprenderlo. Precisan aprender a investigar, a solucionar problemas. Necesitan hablar en inglés. Educación. Basta de limosna y marketing.

el.informante.blog@gmail.com

14.2.13

¡Tortúrela, comisario!

Había muchas cosas para discutir, pero todo el análisis y la polémica sobre Milicos y tupas se concentró en un punto: los testimonios que recogí que cuentan cómo en el cuartel de artillería conocido como La Paloma, en 1972, presos tupamaros interrogaron junto a los militares a otros presos, llegando algunos a participar en la tortura.

Aunque quienes me contaron esos hechos hablaron dando su nombre y apellido, y nadie se atrevió a decir que su testimonio no fuera cierto, muchos pusieron el grito en el cielo porque no podían aceptar que se dijera esa verdad silenciada. El transcurrir del debate dejó las cosas en claro y ratificó la seriedad del libro. 

En el fondo, lo que evidenció la polémica es que los uruguayos nos hemos mentido y nos seguimos mintiendo respecto a la tortura. Otra vez, para comprender mejor este tema y complementar la información de Milicos y tupas, recomiendo leer el excelente trabajo del periodista Aníbal Corti (colega del semanario Brecha), titulado "La brutalización de la política en la crisis de la democracia uruguaya".

Comisario Alejandro Otero
Comisario Alejandro Otero, en aquellos años
La realidad es que esa práctica infame no generaba en el Uruguay de fines de los años 60 y principios de los 70 el mismo rechazo que hoy (cuando la tortura aun subiste en algunas cárceles y sobre todo en el INAU, y casi nadie dice nada). 

Un amigo, Gerardo Ruiz, me alcanzó hace ya un tiempo un testimonio colateral, que no tiene que ver con los presos del MLN ni con la trama de Milicos y tupas, pero corrobora que en aquellos años la tortura era considerada una práctica aceptable por mucha gente, incluyendo militantes de organizaciones de izquierda.

El testimonio viene del comisario Alejandro Otero, autoridad policial a la cual muchos líderes tupamaros le han reconocido el valor de haberlos enfrentado con éxito, apelando siempre a la inteligencia y nunca a la tortura.

Cuenta el famoso policía en el libro ¡Llamen al comisario Otero!, del escritor Raúl Vallarino, que cierta vez en aquellos años de violencia política la Policía detuvo a "un importante miembro de la izquierda uruguaya, una figura muy conocida actualmente".
También se detuvo a su esposa, pero las versiones de ella y él diferían en todo, por lo cual se hizo un careo. En esa instancia la mujer mantuvo sus dichos y dejó al dirigente político en muy mala posición.
Cuenta Otero en la página 58 del libro:
"El hombre, desencajado ante lo que decía su mujer, gritaba desesperadamente: ¡Es una cínica! ¡Tortúrela comisario para que diga la verdad! ¡Hágala torturar y comprobará que está mintiendo para perjudicarme!".
Y agrega:
"Por supuesto que no la torturamos, pero ese hombre que nos pedía que ejerciéramos apremios físicos sobre su esposa, es hoy una figura reconocida en el ámbito político nacional".


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