Fue interesante entrevistar en Desayunos Informales al vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa. Con los inconvenientes que supone hacer una entrevista a través de un móvil exterior y con el tiempo acotado, creo que fue una buena conversación y, sobre todo, útil para los televidentes.
Ulloa es un inteligente defensor del "modelo Bukele". Los logros del gobierno de Nayib Bukele en El Salvador quedaron claros en la entrevista: eliminación de las maras, reducción drástica y total de los homicidios, repunte de actividades económicas -como el turismo- impulsadas por la baja de la violencia pública.
Los costos con los que eso se logró también quedaron claros: suspensión de garantías individuales que el parlamento renueva una y otra vez (el estado de excepción ya fue renovado 54 veces), inversión de la carga de la prueba (si te acusan de pertenecer a una mara el estado ya no tiene que probar que es cierto, sino que uno tiene que probar que es inocente), juicios colectivos a cientos de individuos al mismo tiempo (creo que no hay que entrar en detalles respecto a lo que eso significa en cuanto a las garantías).
El propio Ulloa habló de los miles que estuvieron presos (¿cuánto tiempo?) y debieron ser liberados luego de probar su inocencia.
De ahí la utilidad de la entrevista. Los dos platillos de la balanza quedaron claros. ¿Estamos dispuestos en Uruguay a pagar esos costos por esos logros?
Es evidente que muchos sí lo están. Y cuánto más se agrave la crisis de seguridad pública, más gente se sumará a esa posición.
Esa es la verdadera discusión de fondo que los políticos uruguayos no atinan a plantear. Todos parecen más preocupados por captar algo, aunque sea una migajas, de la popularidad de Bukele.
La entrevista tuvo el mérito de poner sobre la mesa el asunto de fondo.
Por eso no se entiende (o sí) el nivel de agresividad y las descalificaciones de los comentarios en las redes: un ataque masivo a los periodistas nunca visto en ese nivel en la historia del programa, al menos en los casi siete años en los que llevo trabajando allí.
No me afectan los insultos y las descalificaciones. No me generan nada. Pero me asombran dado el contexto en que se producen.
Porque, más allá de posibles errores de los que nadie está nunca libre, las preguntas hechas fueron las correctas para clarificar la situación. Ulloa no las eludió y respondió con habilidad.
¿Entonces?
Tengo dos explicaciones posibles para esos comentarios:
a) hay gente que no entiende cuál es el rol de los periodistas ni la función del periodismo.
b) hay gente que lo entiende muy bien, y por eso nos quieren destruir, nos quieren fuera de combate.
A los de clase a), hay que explicarles.
A los de clase b), hay que conocerlos. Son el enemigo.
a mi explicame, y no vos, que me expliquen los otros dos periodistas
ResponderEliminarTodo lo que usted dice es cierto. A pesar de eso, en el otro lado de la balanza están los logros. Ante ello, yo me quedo con los logros, por que abarcan a más del 70% de los salvadoreños. Uruguay también necesita esas políticas, y la ciudadanía mayoritariamente lo reclama.
ResponderEliminarDe que se habla si ya los periodista que se ven ya tiene una opinión ya formada cuando se va hacer una pregunta. No van a buscar la verdad solo escuchar lo que le gusta oír. Hablan de ultra derecha a personas nuca se dice utra izquierda. No se pregunta porque el porqué?
ResponderEliminarEs verdad lo que le digo
ResponderEliminarBuenos días. La entrevista fue muy buena, sobre todo por el buen nivel y claridad del vice presidente de El Salvador, el aspecto que planteó algunas dudas, fue la búsqueda de inducir a errores o contradicciones al entrevistado, sin hacer referencia al flagelo que significaba la delincuencia en El Salvador, ni el apoyo popular que las medidas. Quedó en evidencia una mirada sesgada por parte del panel, sobre una realidad que a muchos ciudadanos nos preocupa, y que nadie aporta soluciones, que son los derechos de las personas a vivir con tranquilidad. Desde mi punto de vista, no me parece bueno que el periodismo pretenda marcar una agenda ideológica. Saludos
ResponderEliminarSr. Haberkorn. En mi opinión ese panel cuenta con dos de los mejores periodistas del medio. Lo que de repente asombró fue el enfoque de la entrevista. Dió la sensación de que ustedes buscaron talones de Aquiles del sistema (que todo sistema cuenta con ellos) en lugar de enfocarse en una sociedad que ha sido positivamente impactada por una serie de desiciones que dieron resultado. La entrevista expuso una perspectiva a la que no se acostumbra escuchar, porque como país estamos mal enfocados a proteger los partidarismos en vez de proteger a una sociedad que sucumbe ante la falta de seguridad. Lo que queda claro que un platillo de la balanza trajo seguridad, y bienestar social y el otro continúa ignorando el dolor que esta sufriendo nuestro país al estar cada dia mas inseguro.
EliminarExcelente entrevista y análisis, Sr Haberkorn
ResponderEliminarFelicitaciones por tu excelente trabajo periodístico, como siempre.
ResponderEliminarLeo, yo coincido en mucho de lo que mencionas igualmente hay soberbia en varias de las preguntas que rozan la prepotencia y falta de respeto hacia el invitado con la jerarquía q tiene un vicepresidente imagino ese tipo de entrevista a Cosse y sería catalogada de misógina jajaja
ResponderEliminarProfesor! Nunca se cansé de preguntar lo que hay que preguntar y tampoco de chocar contra una realidad indignante. Siempre estarán los que procuran que la verdad no se sepa o que se intérprete de una forma parcialmente conveniente. Saludos del Cabure
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