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2.8.16

"No sirve para nada"

"Nos hacen estudiar historia de la dictadura. es horrible. ¡Son 12 años! ¡Es mucho tiempo! Y no sirve para nada. Además, ya pasó, ya fue, están muertos, no van a aparecer. Queremos algo de ahora, algo moderno. ¡La historia del Pepe, por ejemplo! Eso estaría buenísimo".
Monólogo de una liceal avanzada, a propósito de sus clases de historia. Escuchado el lunes 1° en la cola de una caja del supermercado, mientras la cajera asentía y la madre sonreía como diciendo qué hija tan inteligente que tengo.

1.8.16

La diferencia entre el trabajo serio y la charla barata

Una de las críticas más insólitas que recibió Milicos y tupas fue la que escribió Marcelo Estefanell, mediático ex integrante del MLN, en el portal 180 ("Un milico y ¿dos tupas?", 30 de junio de 2011).
En ella, por sí y ante sí, y sin aportar ninguna prueba en apoyo de sus temeridades, Estefanell se permitió afirmar que algunas de las historias que se relataban en el libro no eran verdaderas.
Escribió, por ejemplo:

"Por otro lado, hay partes de los testimonios completamente delirantes, como el plan de Koncke y los oficiales de artillería 1 de saquear los cofre fort de los bancos tal como lo hiciera el general Velazco Alvarado (sic) en Perú con su gobierno de facto".

Milicos y tupas, de Leonardo HaberkornEstefanell se refirió así, intentando dejarlo en ridículo, al testimonio dado en el libro por el contador Carlos Koncke, que antes de llegar al MLN había integrado el gobierno militar de izquierda del general Velasco Alvarado en Perú.
Resumiendo mucho, lo que cuenta el libro al respecto es lo siguiente:
En 1972, cuando se produjo la tregua acordada por los mandos del Ejército y del MLN, Koncke estaba preso en el cuartel de Artillería 1, conocido como La Paloma. Entonces -aprovechado una serie de circunstancias que en el libro se detallan- logró convencer a los jefes del cuartel de realizar en Montevideo la misma operación que el régimen de Velasco Alvarado había hecho en Lima: la confiscación por sorpresa y en una noche de todas las riquezas que la oligarquía limeña guardaba en los cofre fort del sistema bancario.
Cuenta Koncke que eso mismo estuvo a punto de hacerse acá, que los vehículos del cuartel ya estaban prontos para salir a recorrer los bancos, en una operación conjunta de militares y tupamaros, cuando a último momento llegó una orden superior que obligó a suspenderlo todo.
Muy orondo, Estefanell escribió que el relato de Koncke era un delirio. O sea una fábula, una invención alocada, una mentira.
Y eso a pesar de que, en el libro, el profesor Armando Miraldi también se refiere al plan de los cofre fort reafirmando el testimonio de Koncke. Un detalle que Estefanell pasó por alto.


***

Cinco años después, una nueva investigación me llevó en los últimos días a tener varias entrevistas con quien fuera ministro de Economía de la dictadura, y una de sus principales figuras, el ingeniero y economista Alejandro Vegh Villegas.
El objeto de las entrevistas no era el año 1972, ni la tregua entre el MLN y el Ejército, pero en algún momento la conversación derivó hacia allí.
Vegh hablaba de los generales Esteban Cristi y Eduardo Zubía y relató que fueron ellos los que frenaron la tregua y el coqueteo entre el Ejército y el MLN.
"Ellos frenaron todo después de la detención de Jorge Batlle y Jorge Peirano, y no dejaron que Koncke llevara adelante su plan de confiscar todos los cofre fort", dijo Vegh.
Sorprendido, le pregunté:
"¿Usted conocía la historia del plan de Koncke en Artillería 1 para confiscar todos los cofre fort antes de la publicación de Milicos y tupas?".
Respondió:
"Sí, la conocía. No sabía que Koncke había tenido una participación tan protagónica, pero la conocía. Y sabía que fue uno de los detonantes, junto con la prisión de Jorge Batlle, para que Cristi y los Zubía dijeran 'aquí no va más' y le pararan la mano a Trabal y a la patota que se había formado. Le pararon la mano a esa alianza tupamara de presos y carceleros, le pararon la mano a Koncke y al coronel Trabal".
En otro momento de la conversación, Vegh agregó: "Ellos pararon la operación de los cofre fort para gran decepción de Koncke, a quien conocí en su momento y por el que siento gran simpatía, me resultó muy inteligente y muy simpático".

***

Las palabras de Vegh Villegas confirman un aspecto de Gavazzo. Sin piedad: que el general Cristi operó directamente para frenar aquel entendimiento entre tupamaros y militares (y luego designó a José Nino Gavazzo como segundo jefe de Artillería 1 para que "normalizara" la unidad).
En cuanto al testimonio dado por Koncke y reafirmado por Miraldi en Milicos y tupas, yo no tenía ninguna duda.
Pero las palabras de Vegh Villegas pueden dar una idea de hasta qué punto aquel plan ideado por Koncke conmovió a los mandos militares del momento.
Y de paso marcar un límite tajante entre la investigación y el trabajo serio, y el comentario gratuito y malintencionado.

13.7.16

Por si mañana llegan los marcianos

El diario La República, que es oficialista, adhiere al paro general de mañana jueves, que es contra el gobierno.
No sé si habrá un antecedente en el mundo de un diario oficialista que haga un día de huelga contra el gobierno al que apoya sin fisuras los otros 364 días del año.
Según el comunicado difundido por la Asociación de la Prensa del Uruguay, los trabajadores de La República se suman al paro ya que solo les han pagado el 30% del salario de junio y les deben aguinaldos y salarios vacacionales, "entre otras irregularidades".
Eso -a mí que trabajé allí y padecí tales "irregularidades"- no me extraña. Pero si aterrizara un marciano hoy aquí le costaría entender cómo es posible que el diario oficial de la izquierda uruguaya trate tan mal a sus propios trabajadores.
Querido señor marciano, le tengo una noticia que le resultará desconcertante: esto no es algo de hoy, producto de cierta crisis o circunstancia especial. Eso ha ocurrido siempre. Este diario, que se ha proclamado siempre de izquierda y ha sido bendecido como tal siempre por políticos que dicen ser de izquierda, y que ha gozado de la benevolencia estatal, siempre ha tratado mal a sus empleados. Lo ha hecho desde el mismo día de su fundación y así siempre, desde hace décadas. Podría decirse que en Uruguay ninguno de los abominables medios de prensa de la derecha ha tratado nunca tan mal a sus trabajadores como lo ha hecho el diario oficialista de izquierda.
Señor marciano, no se sienta mal. Esto es Uruguay. Nos mentimos tanto, tanto, tanto, siempre, que ya ni nosotros mismos somos capaces de entender lo qué pasa.
Ni qué somos.
Ni a dónde vamos.
Since 1828.

*
Posdata:

Pobre marciano.

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