15.6.26

Sobre un tuit del diputado Perrone y la trayectoria de Juan Miguel Petit

Hace mucho que he reducido mi participación en X o Twitter por considerar que no hay intercambio ni debate posible en un mecanismo creado para favorecer los planteos más exacerbados y radicalizados, los discursos de ignorancia y odio, y todo lo que pueda viralizarse sin importar si es verdad o mentira.

Pero no pudo pasar por alto este posteo del diputado Álvaro Perrone, destinado a ser un éxito justamente por cumplir con varios de los items arriba señalados.

Alvaro Perrone, Juan Miguel Petit
El tuit de Perrone respondía esta publicación del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Juan Miguel Petit

 

 Preguntarse "¿cuál trayectoria?" respecto a Juan Miguel Petit es asombroso.

¿Hay que explicarle a alguien cuál es la trayectoria de Petit? Sí, pero solo a alguien muy ignorante. 

Petit comenzó a trabajar como periodista en la dictadura, primero en Opinar, semanario clave para la victoria del No en el plebiscito del 80, y luego en una de las mejores publicaciones que haya dado el Uruguay: el semanario Jaque

En ese semanario, participó como pieza clave -junto a Alejandro Bluth y Maneco Flores Mora- de la histórica cobertura del caso Roslik, cuando por primera vez se logró probar y documentar la muerte por torturas de un detenido en un cuartel del Ejército. 

Tal cobertura le valió a Petit ganar una mención especial en la edición 1984-1985 del Premio Rey de España. 

Como periodista, Petit también fue uno de los directores de la revista Tres, además de trabajar en otros medios. 

Petit, que es abogado, entre otros cargos, integró la dirección del Consejo del Niño entre 1985 y 1990, fue relator especial de Derechos Humanos de Naciones Unidas entre 2001 y 2007, y su desempeño durante diez años (2015-1025) como comisionado parlamentario para el sistema carcelario fue reconocido por todos los principales partidos políticos de Uruguay. 

Haría bien el diputado Perrone, de brevísimo currículum en la web del Parlamento, en tuitear menos y leer más.

Le hace mucha falta.